Soy una de los niños perdidos y vivo entre dos mundos.
Es muy dolorosa la transición, por eso
ninguno de los otros niños ha podido lidiar con semejante empresa.
He sobrevivido a los ataques de Garfio y conseguí negociar con los indios.
Las sirenas han dejado de someterme a sus crueldades a cambio
de que peine sus largas cabelleras.
Campanita ha aceptado muy a su pesar , mi amigable acercamiento a Peter.
Por alguna extraña razón
puedo entrar y salir del País de Nunca Jamas
y confluir entre dos mundos sin que Pan haya querido reducirme.
Girar en la segunda estrella a la derecha, volando hasta el amanecer...







